Comentando acerca del LXXIIIº Sínodo General de la IEE, referente a la promoción o propuesta de formar "iglesia inclusiva" por parte de la IEE. (Artículo tomado de la Revista Voz de Restauración y Reforma, Nº.3 de la serie de tratados sobre sexualidad, feminismo y ministerio en el N.T.)
Requisitos para el obispado
"...marido de una sola mujer:."
Samuel de la República
1) La comunión de los santos en el Ungido; y la apostasía, tanto del sectarismo herético del diotrefismo, como del nicolaismo. 2) Las pastorales: inspiradas por el Espíritu Santo; perennidad del arquetipo. 3) Purificando los conceptos contaminados acerca del “episcopado”. 4) El “gobierno” de La Iglesia como “el orden de Dios” no “del César”. (No le es dado a la mujer, ejercer autoridad en la asamblea convocada por la llamada del Espíritu Santo y en la invocación del nombre del mesías Jesús). 5) El matrimonio entre hombre-mujer, imagen de la relación Cristo-Iglesia (la poligamia y otras uniones, descartan la candidatura o pretensión de ejercer el ministerio pastoral en la comunidad de los santos).
“Navegando” por Internet, me informé acerca del LXXIIIº Sínodo General de la I.E.E. (Iglesia Evangélica Española). Se está debatiendo entre ellos:
“¿Cómo una iglesia protestante debe afrontar retos de nuestro tiempo, como la sexualidad? - ¿Debe la I.E.E. bendecir a los matrimonios homosexuales, o todo lo contrario, condenar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, como hace la gran mayoría del protestantismo español?- ¿Cómo afrontar la realidad ya existente, siendo coherente con uno de los principios fundamentales de la Reforma, la preeminencia por los textos bíblicos, el “Solo Scriptura”?
Y es a partir de las reacciones y los comentarios que se suscitaron con el informe presentado por la Comisión Ética de la Sexualidad (organismo creado en el sínodo anterior), que empiezo a comprobar asombrado qué terreno tan pantanoso y peligroso en el que se inicia la andadura:
“Unos verían con buenos ojos que la comisión pudiera llegar en un plazo relativamente breve a proponer una declaración a favor de una “iglesia inclusiva”, como han hecho iglesias protestantes de nuestro entorno, como la Iglesia Luterana de Estados Unidos, la Iglesia Anglicana inglesa, iglesias protestantes de Italia, o la Iglesia Episcopal- también de tradición anglicana- de los Estados Unidos. Mientras, la Iglesia Reformada suiza lleva deliberando sobre esta cuestión desde 1990.”
Se lee también, que el texto aprobado por el Sínodo, constata que “la mayoría de iglesias optan claramente por condenar la homosexualidad; lo hacen ajenas a todas esas experiencias de vidas, densas de sufrimiento, (…) tomando el precepto bíblico como pantalla de protección.” (Estos datos han sido tomados de la Web: Iglesia Evangélica Española LXXIII Sínodo General de la I.E.E. UNA IGLESIA UNIDA, DIVERSA y…- http://sinido09.blospot.com/2009/10/una-iglesia-unida-diversa-y-tolerante.html )
Se hace imprescindible un planteamiento apropiado y correcto si pretendemos “el aprobado del Señor” (2ª Ti.2:15). Y por “planteamiento” estamos pretendiendo un enjuiciamiento correcto del problema. Un enfoque equilibrado que tendrá en cuenta los “cuatro ángulos” de la misma y única verdad. Será un criterio y una visión del problema, que estará en armonía con la naturaleza de la “vocación a la que fuimos llamados” (Ef.4:4; 1ªPed.1:10)-
El planteamiento deberá iniciarse desde interrogantes distintos; tendrá una meta distinta, y tanto métodos como principios analíticos, distintos también. Y no será -en nuestro criterio ¡claro está!- un planteamiento correcto iniciarse ya, cuestionando y minimizando aquellos “estándares” que fundamentaron nuestra fe Cristiana y Reformada, como hemos leído al comentar el texto de la comisión y aprobado por el Sínodo: “…tomando el precepto bíblico como pantalla de protección.”
¿Es acaso incorrecto tomar la Palabra de Dios como protección?- ¿Es incorrecto protegernos del error, descansando nuestra fe bajo la dirección, cuidado y protección de la voluntad revelada de Dios?
¡Mal planteamiento inicial! ¡Desastroso!
¡Puerta abierta al enemigo!
Innegablemente, Satanás no cambia en su obsesivo objetivo de que dudemos de lo “dicho por el Señor.” Siempre tiene el mismo planteo inicial: “Él os ha dicho, pero…”;- y como siempre (o la mayoría de las veces), le da el resultado apetecido, o sea, la desobediencia del hombre, y por ello, lo ha mantenido como método eficaz de lucha. Y esto es evidente, también en este siglo XXI.
Va al caso recordar la recriminación divina dada a Israel en el pasado, y que es usada por pluma apostólica en la epístola a los Hebreos, tratando de alertar de las consecuencias de la desobediencia de la apostasía; y ésta, es indudable según el testimonio profético y apostólico, que se inicia siempre “cuestionando el precepto bíblico”; es decir, cuestionando la Palabra o Voluntad Revelada de Dios:
“7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, 9 donde me tentron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. 10 A causa de lo cual me enemisté con esta generación, y dije: Siempre divagan ellos de corazón, y no han conocido mis caminos. 11 Juré, pues, en mi ira: No entrarán en mi reposo. 12 Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo: 13 Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con engaño de pecado: 14 Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;”(Heb.3:7-14 R.V.1900-tomado de Biblioteca Reformada).
Cuando la Tradición de la Iglesia es despreciada por la influencia del Liberalismo Teológico y Político-Social. Por la Neo-Ortodoxia y el Relativismo, tendremos un planteo inicial errado, tergiversado y tergiversador. La distorsión de conceptos crea un caos que llevará a no discernir correctamente entre el Bien y el Mal. Consecuentemente, no habrá aceptación hacia la concepción profética de pecado. No se reconocerá qué sea pecado, y cuán aborrecible es a los ojos de Dios. Y es, que, en este caos inicial, se colocará al hombre como un dios legislador de lo moral, y en consecuencia, imperará como absoluto el espíritu del relativismo. No habrá absolutos morales. Será “ley” aquello que dependa de un sentir mayoritario, cambiable, temporal, incierto, confuso, e incluso contradictor y arbitrario.
La Tradición de la Iglesia Apostólica, y de la Iglesia Reformada en obediencia a ella, se fundamentó ya desde su arranque inicial, en un planteo correcto. Tuvo una noción correcta sobre pecado. Define qué sea pecado en la mismísima definición y conceptuación dada por profetas y apóstoles en el registro de Las Santas Escrituras. Confesiones y catecismos. Símbolos.Exposiciones de “Doctrina Fundamental.” Enseñanza magistral de Teología Dogmática y Teología Sistemática abundan entre nosotros hijos espirituales de la Reforma, y esto, indiscutiblemente, en sus distintas familias confesionales y denominacionales. Hay abundante material donde hallar definiciones correctas del pecado desde distintas perspectivas bíblicas y teológicas, y por ello, no es posible “divagar de corazón” sin incurrir en grave pecado ante el juicio de Dios.
Escribió al respecto el obispo anglicano J.C. Ryle (1816-1900): “El concepto bíblico de pecado es uno de los mejores antídotos contra la teología liberal y modernista tan en boga en nuestros días. La tendencia del pensamiento moderno es la de rechazar credos, dogmas y cualquier encasillamiento doctrinal. Se considera como principio sabio y sublime el no condenar ninguna opinión, y considerar a los inteligentes y sinceros maestros de la época como dignos de ser oídos y respetados, pese, a la heterogeneidad de su pensamiento y a los efectos destructivos de sus sistemas. En pocas palabras: según el sentir de hoy día todo el mundo tiene razón, y nadie está equivocado. ¡Todo es verdad y nada mentira! ¡Todo el mundo se salvará y nadie se perderá!” - Y también en otro lugar: “La mejor manera de subsanar el cristianismo endeble, es predicar y llevar a primer plano la vieja doctrina bíblica de la pecaminosidad del pecado. La gente no volverá sus rostros hacia el cielo, hasta que no llegue a experimentar la realidad del pecado y el peligro del infierno. Esforcémonos para predicar en todas partes esta olvidada doctrina del pecado.”(Trat. “El pecado” de Perlas Cristianas- Edit. The Banner of truth Trust- 78B Chiltern Street, London- Inglaterra)
Conocida es por todos los estudiosos de Teología Bíblica y Teología Sistemática, la doctrina que históricamente quedó establecida* como “Depravación total del hombre” – (otros, la enuncian como: “corrupción e incapacidad del hombre natural”). Doctrina totalmente profética y apostólica por estar fundamentada en sus escritos tanto del Antiguo como del Nuevo Pacto. En ella se define inequívocamente qué sea pecado, su universalidad, el nivel o la extensión de su corrupción en la naturaleza del hombre, culpabilidad, juicio y condenación… ¿pretenderán los promotores de la “iglesia inclusiva”, que el resto de cristianos evangélico-protestantes españoles, rompamos con nuestra “tradición” doctrinal nacida en el testimonio de la Reforma?
Y repetimos lo anteriormente dicho: ¡Mal planteo! ¡Inaceptable!
Los Reformadores enseñaron (en plena armonía con la “didaskalía” de los Apóstoles), los diversos usos (o ministerios) de la Ley. Como asimismo, enseñaron a diferenciar entre dos dispensaciones; y, entre Ley Moral (los Diez Mandamientos principalmente) y Ley Ritual y del Culto. Entre Ley Natural, Ley Escrita y la Ley de la Conciencia. Y si se quisiera encontrar entre ellos, una definición propia al concepto “pecado” – resumida y concisa, ya que éste es el objetivo de una definición- esta sería sin lugar a dudas: “…que el pecado es la transgresión de la ley.” (1ª Jn.3:4.)
La Ley, significando no tan solo los Diez Mandamientos, sino,la Voluntad del Creador. El pecado, será en la reclamación del Eterno: la desobediencia y rebeldía del hombre. Se expresó en el rompimiento del Pacto por parte de Adán en el Edén. Y ya más adelante, se expresó también, por parte de la civilización anti-diluviana en transgredir la Ley Natural, de la Conciencia y de la Tradición Adánica (la primera familia que conoció a Dios y la cual testificaba acerca de Él). En la Mesopotamia, en plena era patriarcal los reinos canaanitas fueron juzgados y condenados porque transgredieron la Ley Natural, de Conciencia, y también, rompieron el pacto de Noé y las Tradiciones de los Orígenes, trasmitido todo ello de familia en familia hasta su plena corrupción, que desbocó en ira y juicio divino.
Será Israel para nosotros, el más vivo, claro y cercano testimonio histórico de lo que es el pecado. Israel, tiene una continua experiencia de transgresión a los ordenamientos dados por YAHWEH – infidelidad por medio de la idolatría; incredulidad a la voz de los profetas; transgredir el Pacto recibiendo los continuos castigos y juicios siempre pre-anunciados.
Innegablemente, la principal definición teológica de pecado, será siempre: desobedecer, transgredir, rebelarse, oponerse al Creador y Ser Supremo. Romper con la Ley de Dios, con sus Pactos, su Voluntad, sus Propósitos.
O sea: ¡estar en oposición al “orden de Dios”!
La homosexualidad está señalada en la Toráh, en la Ley Natural y en mensaje del Evangelio ( ) .Quien pretende cuestionar esto ¿está obedeciendo a Dios o está llevando el camino de la rebeldía al “orden de Dios?- Y no debiéramos olvidar jamás, que no reconocer el pecado hará imposible entender y valorar la Cruz. Sin valorar lo culpable de nuestro pecado, no es posible la valoración correcta de la muerte expiatoria y sustitutoria del mesías y salvador Jesús. O sea, se está perdido en el pecado.
Misión Cristiana Reformada en Sabadell
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